Columna de Opinión: «Contaminación invisible» por Tomás Pozo Aseníe.

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¿Se han preguntado cuanta contaminación existe en este hermoso y pequeño pueblo?

Probablemente piensen que no hay contaminación por la cantidad de árboles y zonas verdes como reservas y bosques, pero esto mismo hace que la gente no se dé cuenta por la problemática que  estamos pasando.

Cochrane es un pueblo ubicado al sur de chile, pequeño y próspero siendo punto de mira de varios turistas de las grandes ciudades llenas de contaminación, debido a la irresponsabilidad y falta de conciencia de la gente.

En nuestra localidad  la contaminación va aumentando gradualmente y las personas no se percatan de ello. Sólo basta con echar un vistazo por la ventana y darse cuenta de la cantidad de basura y residuos que se encuentran en sus calles y alrededores.

Aunque parezca una tontería la cantidad sigue siendo algo preocupante, ya que la gente se limita a tirar basura al suelo o al río creyendo que desaparecerá por arte de magia. Por otra parte, la mayoría de los cochraninos usan combustión que funciona a base de leña, esto crea una nube de humo que siempre baja por la tarde en días de frio, similar al smog que existe en Santiago y otras ciudades urbanizadas. Esto empeora cuando la gente utiliza leña verde, por supuesto esto se intensifica. El costoso acceso a fuentes de calefacción eléctricas en el pueblo, generan que las personas prefieran la manera de calefacción tradicional, arruinando la calidad del aire en el proceso, sin tomar conciencia del daño ambiental que se está provocando al medio ambiente.

Hace un tiempo atrás, un equipo de buzo del club “Escualo” hizo una exploración al Río Cochrane, el cual es el principal afluente de agua de nuestra comuna que recorre 30 kilómetros bordeando la Reserva Nacional Tamango. Se inicia en el sector Correntadas del Lago Cochrane, y culmina desembocando en el río Baker. En esa exploración se encontraron muchas latas de cerveza, bolsas de plástico, hasta neumáticos contaminantes que matan a la flora y fauna acuática.

En conclusión, Cochrane debería incentivar a sus habitantes a mantener el orden y la limpieza, recogiendo basura, evitar tirar bolsas plásticas, incluso apagar la luz que no se utiliza ayuda a mejorar el medio ambiente ya que las plantas eléctricas son muy contaminantes, para así poder tener un mejor control en el ambiente.

Recordemos que mantener nuestro entorno limpio depende de cómo actuemos nosotros, y que la contaminación no desaparecerá por arte de magia.

Tomás Pozo Aseníe,

16 años,

Alumno de 3° medio, Liceo Austral Lord Cochrane.

Comuna de Cochrane.