El avance de la pandemia en el país obligará a los actores políticos a reeditar las negociaciones que permitieron poner en marcha el camino a una eventual nueva Constitución. Sin embargo, esta vez las posturas son más difusas y abunda la incertidumbre.

Lo había advertido hace unos días el ministro de Salud, Jaime Mañalich, pero se había transformado en un tema tabú: El avance del coronavirus a nivel mundial y regional podía generar efectos en la realización del plebiscito constitucional, agendado para el 26 de abril. Sus dichos fueron recibidos con críticas, pero con el correr de los días cobraron importancia. Una vez que el país entró a la fase dos, hubo partidos que reconocieron lo inevitable y ya en fase tres admitieron estar dispuestos a reprogramar la elección. Este lunes, la postura fue unánime. Desde el Partido Republicano de José Antonio Kast hasta el PC coincidieron en que la crisis sanitaria, que ayer ya entró en fase cuatro, haría imposible la realización de los comicios por el riesgo de contagio que podría tener para la ciudadanía. Después de acudir a una cita convocada por la presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, los líderes de todas las colectividades no dudaron en sumarse al llamado a la unidad y a abrirse a buscar nuevas fechas para la elección. Sin embargo, pese a coincidir en el fondo, igual aparecieron matices sobre qué hacer con el proceso.

Lo que es claro es que las distintas fuerzas políticas tendrán que volver a sentarse a la mesa para conversar sobre en qué fecha se podrá realizar el plebiscito, reeditando los intensos diálogos que se dieron en noviembre del año pasado y que culminaron con la firma de Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución.

Pero a diferencia de esos días, en que las posturas asomaban más o menos claras, esta vez hay más incertidumbre entre los líderes, debido a que se desconocen los efectos de la pandemia en el país. De hecho, hasta ayer no había noticias sobre eventuales reuniones de negociación entre el oficialismo y la oposición y sólo existían posturas difusas sobre lo que debe ocurrir.

En lo que si hay certeza es que el plebiscito va «si o si», cómo recalcó el presidente del PS, Álvaro Elizalde, y en que «no habrá mucho tiempo» para que se pongan de acuerdo, según reconoció el propio líder de RN, Mario Desbordes, ya que el Congreso, al igual que gran parte del país, también tendrá que entrar en cuarentena para evitar la expansión del virus.

Las distintas posturas

Aunque la postergación del plebiscito era una visión más o menos compartida en Chile Vamos, la exposición de la presidenta del Colegio Médico vino a confirmar la preocupación que tenían sobre la situación generada por la pandemia. «Ella hizo una exposición bastante dura y franca de lo que viene. Está cuestión va a ser larga, tres meses por lo menos, así que acá hay que tener una conducta completamente distinta, se acabaron las marchas, los alegatos, las disputas», señalaron desde el bloque.

También subrayaron que «el tema de la recalendización no es un tema solo político, es un tema de salud pública. Para tomar una decisión de esa naturaleza tenemos que hacerlo con toda la información técnica que nos puedan dar los especialistas, su voz es esencial para tomar una decisión en esta materia».

No obstante, más allá de esas consideraciones, fuentes que han conocido de las primeras posturas asumidas por el oficialismo aseguran que la UDI estaría por esperar a cómo evoluciona el virus para mantener el calendario original del proceso constituyente. Es más, desde la oposición, aseguran que en el gremialismo esperan que la elección de constituyentes se haga en octubre para aprovechar el impulso que le podrían dar los candidatos a alcaldes.

En RN, la idea es actuar en coordinación con todas las fuerzas políticas. No obstante, según quienes han participado de las primeras conversaciones, desde ese partido habría surgido extraoficialmente la idea de saltarse el plebiscito y pasar directamente a la elección de integrantes de una convención mixta. Es decir, reconocer el triunfo del Apruebo por secretaria y pasar a una opción intermedia.

En tanto, en los partidos que formaban parte de la ex Concertación, no hay coincidencia en cuál sería me mejor fecha para hacer el plebiscito. Mientras en Convergencia Progresista ven con buenos ojos que se produzca en octubre, el presidente de la DC, Fuad Chahin, ya adelantó que el 7 de junio podría ser una buena alternativa.

Por ello, según comentaron algunos líderes del bloque PS, PPD y PR ya encargaron a los expertos de sus partidos que analicen cuáles podrían ser las mejores alternativas para reubicar la fecha de la elección. Un vez que tengan esos informes en la mano, comenzarán los diálogos dentro del sector y luego con Chile Vamos, esperan.

Finalmente, en el Frente Amplio tienen una visión similar, aunque lo que si esperan hacer es escuchar la recomendación de los expertos en Salud Pública sobre cuándo es conveniente realizar el plebiscito. «Nosotros creemos que hay que escuchar la voz de los expertos y si hay que aplazarlo, hay que hacerlo», indicaron, para lo cual podrían convocar a un grupo de científicos esta semana para tratar el tema.

En esa línea, destacan la relevancia que podría adquirir la Comisión Técnica Nacional propuesta por el Colegio Médico. A juicio de las líderes del bloque, «sería importante que ellos hicieran una recomendación sobre el plebiscito».

En cuanto a la fecha definitiva, desde el FA aseguran que «se ha manejado la opción de llevarlo a octubre, pero primero hay que escuchar a los que saben. Lo importante es que la fecha no quede en el aire».

 

Fuente: Emol.com – https://www.emol.com/noticias/Nacional/2020/03/17/980038/Plebiscito-coronavirus-alternativas-reactivar-proceso.html