El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Coyhaique condenó a Lorenzo Ismael Ancamil Ruiz a la pena de 15 años de presidio efectivo, en calidad de autor del delito de homicidio simple. Ilícito perpetrado en marzo del año pasado, en la localidad de Villa Mañihuales.

En fallo unánime (causa rol 7-2020), el tribunal –integrado por los magistrados Mónica Coloma (presidenta), Rosalia Mansilla y Pablo Freire (redactor)– aplicó, además, a Ancamil Ruiz las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena; más el pago de las costas del jucio.

Una vez que el fallo quede ejecutoriado, el tribunal dispuso que se proceda a la toma de muestras biológicas del sentenciado para determinar su huella genética e inclusión en el registro nacional de ADN de condenados.

El tribunal dio por acreditado, más allá de toda duda razonable, que entre el 15 y el 17 de marzo de 2019, el condenado Lorenzo Ismael Ancamil Ruiz concurrió hasta el domicilio de su hermano Pedro Segundo Ancamil Ruiz, ubicado en fundo La Ruca, kilómetro 15 de la ruta Sector Picaflor ciudad de Mañihuales. En tales circunstancias, en hora indeterminada, se produjo una discusión entre ambos, procediendo la víctima a retirarse a su habitación, acto seguido el acusado tomó un cuchillo, ingresó a la habitación para agredir a Pedro Segundo Ancamil Ruiz, resultando con lesiones que le causaron la muerte en el lugar.

En la determinación de la pena, el tribunal tuvo presente que el extracto de filiación y antecedentes del acusado, “no le favorece la atenuante de la irreprochable conducta anterior”, y que “habiéndose acordado como convención probatoria la relación de parentesco entre acusado y víctima por consanguinidad en doble conjunción, se acogerá en perjuicio del acusado la agravante del artículo 13 del Código Penal, pues la circunstancia de ser hermanos sin duda aumentó el desvalor de la conducta, al agregar al reproche del acusado, no sólo el desprecio por la vida de un ser humano, sino que además, por la de un familiar muy cercano, respecto del cual, las normas sociales y de humanidad, exigen o esperan que tenga un mínimo de consideración o compasión, de manera tal que, en el caso concreto, el vínculo sanguíneo que tenían, fue un factor objetivo que aumentó considerablemente el injusto penal”.

“Que, la pena en abstracto para el autor de un delito de homicidio simple, en grado consumado, es de presidio mayor en su grado medio; y concurriendo una agravante (13) y ninguna atenuante, el Tribunal debe aplicar el máximum, de la pena, de conformidad al artículo 67 inciso 2° del Código Penal”, añade.

“Dentro de este rango penal, el Tribunal aplicará la pena en el rango superior, atendida la frialdad, ferocidad y determinación con que el acusado privó de su vida a su hermano, en el contexto de una discusión sin mayor importancia, como asimismo, al haber el acusado intentado hacer desaparecer el cuerpo de la malograda víctima, arrojándola al río, lo que generó un gran dolor y desconcierto adicional a todo el grupo familiar”, concluye.

Ministerio Público y PDI 

En base a las pruebas presentadas por la Fiscalía Local de Aysén y que fueron obtenidas en un trabajo conjunto con la Brigada de Homicidios de la PDI, el Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal resolvió condenar a Lorenzo Ismael Ancamil Ruíz de 50 años, imputado por el delito de homicidio en contra de su hermano, perpetrado el domingo 17 de marzo del año 2019 en el sector el Picaflor, en las inmediaciones de Villa Mañihuales y lo condenó a 15 años de presidio.

“Hoy el Tribunal leyó la sentencia y le impuso al imputado una pena de 15 años de presidio mayor en su grado medio, la pena que nosotros habíamos solicitado, reconociendo que perjudicaba al imputado una circunstancia agravante que en este caso es la de parentesco, dado el vínculo que mantenía de hermano con la víctima”, explicó el fiscal jefe de Puerto Aysén, Aquiles Cubillos en relación a esta causa donde las diligencias investigativas fueron dirigidas por el fiscal Alex Olivero.

De acuerdo a la dinámica de los hechos, se estableció en la investigación conjunta entre la Fiscalía y PDI, la víctima, Pedro Segundo Ancamil Ruíz, se encontraba el día de los hechos en su casa compartiendo bebidas alcohólicas con su hermano Lorenzo. En dichas circunstancias, se produjo una discusión entre ambos, tras lo cual la víctima se retiró a su habitación, acostándose en una cama, instancia que aprovechó el imputado para agredir a su hermano con una arma cortopunzante, provocándole la muerte.

En el lugar, prosiguió el fiscal, “había un testigo, que en definitiva estaba acompañándolos que también compartió con ellos y que vio parte de los hechos cómo ocurrieron y que fue el testigo presencial que declaró en el juicio”. Respecto de este, añadió, “es fundamental en la sentencia; el Tribunal  ha reconocido que su declaración prestada rápidamente, a las primeras horas de ocurrido los hechos ante funcionarios de la Brigada de Homicidios son veraces y verídicas por cuanto el nivel de detalles que señala, sólo lo podría dar una persona que estuvo y presenció los hechos, dado que él incluso declara ante los funcionarios policiales antes que se encuentre el cuerpo, por tanto no podía saber de las lesiones que tenía la víctima y de cómo ocurrieron los hechos si no lo hubiese presenciado”, enfatizó el fiscal Aquiles Cubillos en torno a este juicio oral, el cual fue realizado en un 50% a través de video conferencia, incluyendo peritos, testigos y la presencia del imputado.

Cabe destacar que, gracias al trabajo de análisis criminal e inteligencia policial desplegado por los detectives de la Brigada de Homicidios, junto a los peritos del Laboratorio de Criminalística de la PDI, se logró entregar los medios de prueba al Tribunal. “Los detectives presentaron en el juicio oral el trabajo investigativo que nos permitió interpretar, analizar y establecer los hechos, junto a otros medios de prueba presentados por el Ministerio Público como ente persecutor, lo que finalmente posibilitó la condena de este sujeto”, enfatizó el jefe de la Brigada de Homicidios Coyhaique, comisario Mauro Gutiérrez