Procedimiento se realizó en el marco de la denuncia de más de medio centenar de vecinos y vecinas que exigen que el proyecto de la eléctrica se someta al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, y que se le sancione por su elusión.

Una crucial visita realizó el miércoles 1 de julio a Puerto Guadal el jefe de la oficina regional de la Superintendencia del Medio Ambiente, Oscar Leal Sandoval, con el objeto de corroborar en terreno las denuncias que más de medio centenar de vecinos y vecinas de la localidad han realizado en contra de la construcción de la central hidroeléctrica que lleva adelante Edelaysen en el área de las emblemáticas cascadas y pozones de Los Maquis.

Los recurrentes apuntan a que la empresa ha avanzado en las obras transgrediendo lo señalado en el Artículo 10 letra p) que dispone que debe ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) toda “ejecución de obras, programas o actividades en parques nacionales, reservas nacionales, monumentos naturales, reservas de zonas vírgenes, santuarios de la naturaleza, parques marinos, reservas marinas o en cualesquiera otras áreas colocadas bajo protección oficial, en los casos en que la legislación respectiva lo permita”.  La central Los Maquis se emplazaría dentro de la Zona de Interés Turístico Chelenko (ZOIT), por lo cual los denunciantes consideran que debió evaluarse ambientalmente, con participación ciudadana institucional de la comunidad.

El funcionario se reunió cerca de las 14:30 hrs. con una veintena de los firmantes frente a la delegación municipal, quienes concurrieron cumpliendo las medidas de seguridad en contexto de pandemia: usando de mascarillas y manteniendo la distancia social.  En el lugar Leal explicó a los presentes el procedimiento en que se encuentra el proceso, confirmando que espera resolver sobre el fondo previo al período en que la empresa podría reiniciar faenas, que según lo comprometido por Edelaysen sería una vez que se levante el estado de excepción constitucional.

Posteriormente se trasladó hasta el puente Los Maquis, donde dialogó con el asesor legal Erwin Sandoval Gallardo y el vecino Cristián Weber McKay, quien fuera mandatado por los denunciantes para participar en la inspección dado que la eléctrica autorizó la presencia en las faenas de solo dos representantes de los firmantes, según dijeron por motivos de seguridad, negándose incluso a la presencia de un periodista que registrara el recorrido. Tal decisión contrastó con el grupo de al menos 6 trabajadores de Edelaysen y de la empresa que construye la central, que sí pudieron participar en la visita.

En el lugar se confirmó una serie de aspectos mencionados en los escritos presentados, relacionados con faenas no informadas al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) cuando Edelaysen consultó si debía o no ingresar estudio o declaración al SEIA.

Dentro de la visita el inspector pudo constatar que sí había irregularidades, en el sentido que se habían construido caminos, el evidente desmantelamiento total de la sala de máquinas y también que habían intervenido la zona aledaña a la cascada”, explicó Cristián Weber.  Sobre el resultado, indicó que “estamos conformes de que el inspector ya constató eso y esperamos avanzar en las medidas legales.  Esperamos un dictamen positivo, porque creemos que nuestros argumentos fueron evidentes al momento de realizarse la visita”.

Pudimos constatar, en conjunto con la autoridad ambiental, los impactos ambientales que ha ido generando este proyecto sin ninguna evaluación de impacto ambiental”, explicó Erwin Sandoval.  En este sentido se pudo comprobar “la construcción de caminos, que en todos los antecedentes que había entregado la empresa a la autoridad se suponía que no se iban a construir. Grandes extensiones de caminos, inclusive, cercanos a los 5 metros de ancho en toda esta zona de interés turístico”.

Asimismo, se confirmó la “afectación de especies de bosque nativo, la destrucción completa de lo que era la casa de máquinas antigua de esta central, que los vecinos han reivindicado como un lugar de significación cultural y que también generaba un aporte significativo al turismo. Hoy está completamente destruida”, explicó el asesor legal.

Un aspecto relevante es que se pudo visualizar en el lugar el impacto que podría tener la reducción del caudal del río Los Maquis con la eventual operación de la central hidroeléctrica.  Esto porque tales efectos “no se reducen solo a lo paisajístico, sino que estamos hablando de un río que más allá del atractivo turístico que representa es un elemento de valor ambiental importantísimo, y que sustenta toda la biodiversidad que ahí pudimos constatar” explicó el profesional.

Erwin Sandoval manifestó el interés de la comunidad en que los hechos corroborados en terreno permitan la formulación de cargos en contra de Edelaysen, por iniciar la construcción de su proyecto sin someterse a la evaluación ambiental correspondiente y, a la vez, que se dé curso al procedimiento de evaluación ambiental donde la comunidad cuente con instancias formales e institucionales de participación ciudadana.