El pasado jueves 30 de julio, las senadoras Ximena Órdenes (Ind.), Adriana Muñoz (PPD), Yasna Provoste (DC) y Carmen Gloria Aravena (Ind. ex Evópoli), lideradas por Isabel Allende (PS), presentaron una moción en el Senado que busca a través de una Reforma Constitucional, que las partes demandantes puedan pedir mediante la autorización de un juez de familia, la liquidación de la deuda por pensión alimenticia con cargo al retiro del 10% de los fondos de pensiones, sin la autorización de la parte demandada.

Desde la colectividad, la vicepresidenta regional de la Mujer, Laura López Sánchez, indicó que “valoramos la propuesta de las senadoras y además nos gustaría instar al Gobierno y al Congreso a buscar una fórmula para hacerse cargo de ésta realidad de forma permanente. Proponemos desde esta vicepresidencia que año a año, en la operación renta, sea el Estado quien retenga parte de la devolución de impuestos, tal como lo hace con los créditos universitarios, en donde asegura el pago a la banca. Nos gustaría que actuara bajo el mismo principio legal y con la misma pro actividad para asegurar el pago de las pensiones de los 72 mil niños y niñas en Chile que están siendo incumplidas, priorizándolas incluso por sobre los pagos a la banca”.

A su vez, la vicepresidenta regional de la juventud, Marcela Castillo Vera, señaló que “Este es precisamente el efecto que se buscaba con la Ley de cuotas, ya que al haber más mujeres en espacios de relevancia, las discusiones comienzan a tener enfoque de género. En este caso, el Estado no se ha hecho caso de las pensiones impagas durante años y es primera vez que pretende asumir un rol más activo en exigir el pago de estas deudas”.

Finalmente, ambas dirigentes remarcaron que se hace insostenible el actual modelo de pago de pensiones alimenticias en Chile y que el Estado debe tener un rol más activo y buscar ser garante de la realización de los pagos, ya que el 84% de las pensiones se encuentran impagas y el monto adeudado asciende a 180 mil millones de pesos, lo que profundiza la desigualdad, toda vez que las labores de cuidado siguen sin ser valorizadas, por tanto siguen empobreciendo y precarizando la realidad de las mujeres, quienes deben asumir la totalidad de los costos de la crianza y manutención de la infancia en nuestro país.