En Aysén y Coyhaique se llevaron a cabo capacitaciones dirigidas a representantes de instituciones públicas y privadas con el objeto de formar actores claves en la prevención del consumo de alcohol y drogas, enmarcados en el Programa Parentalidad de Senda.

Ambas jornadas se llevaron a cabo mediante videoconferencia, las que contaron con la participación de los representantes de 6 organizaciones de Aysén y 8 representantes de organizaciones de Coyhaique, además, contó con la participación de la Administradora Municipal de Aysén Felisa Ojeda y del director de Desarrollo Comunitario el Diego Betancourt.

El Programa de Parentalidad se enmarca en el eje familia del Programa Elige Vivir Sin Drogas. Su objetivo es contribuir a la prevención del consumo de alcohol y drogas en niños, niñas y adolescentes, a través del aumento del involucramiento parental de adultos cuidadores, fortaleciendo y desarrollando las condiciones y habilidades para una parentalidad positiva. Para ello se trabaja bajo tres componentes; Sensibilización y entrega de información a la comunidad, Formación de Gestores Preventivos y Taller para Padres, Madres y Adultos cuidadores, para aumentar su involucramiento parental.

La directora regional del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol SENDA, Katherine Hunter Gutiérrez, señaló: “Esta actividad es de suma relevancia, de primera importancia porque permite sentar las bases de la implementación en terreno de nuestro programa de parentalidad. Por lo anterior agradecemos a cada una de las entidades ya sean públicas o privadas por aceptar la propuesta de trabajo conjunto, realizada por SENDA Aysén en conjunto con sus programas comunales dependientes tanto del Municipio de Aysén como de Coyhaique”.

Recordemos que frente a la pandemia COVID-19, nuestro país ha tomado diversas medidas de prevención y protección, dentro de las cuales se encuentra la cuarentena. Esta situación afecta a las familias en su totalidad, y los padres, madres o adultos cuidadores se ven
expuestos a mayores exigencias en cuanto su involucramiento parental y al ejercicio de una parentalidad positiva, ambos aspectos que son abordados por el Programa de Parentalidad.