Andrés Mahnke, Defensor Nacional; Patricia Muñoz, Defensora de los Derechos de la Niñez, y el Jefe de la Unidad de Protección de Derechos del INDH, Rodrigo Bustos Bottai, fueron los oradores de la jornada, organizada por las direcciones regionales de estas instituciones, más el poyo de la Universidad de Aysén.

Con una excelente convocatoria de público, el martes 11 de agosto desde las 17:00 hrs. se llevó cabo el seminario en línea «Desafíos para la Defensa de los Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescentes», organizado desde la Defensoría Regional de Aysén, la Dirección Regional del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y la Macrozona Austral de la Defensoría de la Niñez; y el apoyo de la Universidad de Aysén.

La actividad, desarrollada en el mes que conmemora los derechos de los niños, niñas y adolescentes, fue transmitida por el canal de Facebook Live de la Defensoría Penal Pública, y contó con tres importantes expositores: Patricia Muñoz; Defensora de la Niñez; Andrés Mahnke, Defensor Nacional; y Rodrigo Bustos, jefe de la Unidad de Protección de Derechos del INDH. Julia Cubillos, académica de la Universidad de Aysén.

Las exposiciones realizadas se refirieron a principalmente a los desafíos de la visibilización y reconocimiento de niños, niñas y adolescentes como sujetos de derecho por parte del Estado de Chile; el sentido y relevancia de los Derechos Humanos en el desarrollo de la infancia y adolescencia; y el rol público en la defensa y promoción de sus derechos.

A través del chat de la transmisión y de whatsapp, los asistentes realizaron numerosas preguntas que permitieron profundizar en aspectos tan diversos como la posibilidad del regreso a clases y el estado psicológico y emocional de los niños en el contexto de la pandemia y el creciente endurecimiento de las sanciones para adolescentes que infringen la ley, aun cuando el porcentaje de ellos haya disminuido considerablemente en los últimos años.

Conclusiones

Dentro de las conclusiones más relevantes del seminario, destacó la necesidad de que la voz y opiniones de los niños, niñas y adolescentes sea oída por nuestra sociedad. “La
conversación no debe ser sobre ellos, sino con ellos”, dijo la Defensora de la Niñez ya que sólo de esta manera podrán generarse, desde la sociedad civil y el Estado, acciones y
políticas públicas que efectivamente respondan a sus necesidades y aseguren el ejercicio de sus derechos.

En este sentido, señaló que cuando hablamos de las obligaciones que el Estado tiene respecto de los DDHH de niños, niñas y adolescentes (así como de las demás personas), debe entenderse que el Estado involucra a todos quienes, en distintas labores, ejercen funciones públicas y por lo tanto a través de sus actuaciones deben cumplir con las exigencias que se imponen desde los tratados internaciones de Derechos Humanos.

“En nuestro país existen brechas significativas en lo que dice relación al respeto de los DDHH de niños, niñas y adolescentes – señaló la Defensora de la Niñez – y también en lo que tiene que ver con la protección y garantía de ellos. Es por eso que nosotros venimos demando desde que nacimos como institución, que Chile, desde sus distintos organismos, actúe en concordancia con el compromiso jurídico que ha contraído al ratificar la Convención sobre los de los Derechos del Niño y logre que estos efectivicen sus derechos”, dijo.

Asimismo, Patricia Muñoz señaló que la Convención de los Derechos del Niños nos invita a pasar de una lógica de minoridad a una lógica que los sitúa como sujetos de derechos. “No son meros objetos de protección, sino sujetos con autonomía progresiva que tienen derechos tal como otro ser humano y debemos garantizar su efectivo ejercicio o reparar su vulneración, si fuera el caso”, dijo.

Otra de los aspectos analizados es que, entre las deudas con la infancia de nuestro país en la materia, se encuentra la tan esperada “ley de protección integral de la infancia”.

En este sentido, el Defensor Nacional señaló que “el hecho que hayamos avanzado primero en materia penal y no en el ámbito de protección, dice mucho de cómo un país mira a su juventud”, apuntó Andrés Mahnke.

También lamentó las “falencias de la especialización del sistema procesal penal de adolescentes”, y la “vulnerabilidad que se acentúa aún más en un sistema donde no se asegura a los niños, niñas y adolescentes el derecho a la salud, la educación, y al desarrollo pleno de manera adecuada”.

Dentro de los aspectos positivos se destacó que hoy en día menos niños, niñas y adolescentes enfrentan el sistema de justicia penal. En el año 2011 el 10,7% de las personas representadas por la Defensoría Penal Pública, eran adolescentes, es decir casi 35 mil adolescentes. Sin embargo, el año que pasó, sólo el 5,4% (lo que equivale a menos de 18 mil ingresos) de las personas representadas por la DPP tuvieron entre 14 y 17 años.

“La faz negativa – comentó Andrés Mahnke – la constituye el hecho de que, al existir menos adolescentes en el sistema penal, se hace más extraño para las instituciones intervinientes trabajar con ellos. Esta situación, sumado a la falta de especialización, hacen que en la práctica el sistema penal termine siendo en algunos casos vulneradores de los derechos y garantías de los niños, niñas y adolescentes, ya que funciona automáticamente para el mundo adulto”, dijo.

Andrés Mahnke, señaló además que el rol de la Defensoría Penal Pública no es otro que el actuar de garante durante el proceso penal, velando porque se respeten todos y cada uno de los derechos y garantías que todo niño, niña y adolescente posee. “Esta tarea no puede ser desarrollada sólo por una institución, debemos realizar un esfuerzo conjunto y trabajar coordinadamente aprovechando las experiencias y buenas prácticas institucionales”, aseguró el Defensor Nacional.

Por su parte, uno de los aspectos enfatizados por Rodrigo Bustos, Jefe de la Unidad de Protección de Derechos del INDH, durante su exposición, que el hecho de que Chile aún no cuenta con una ley integral de protección y garantías en favor de los niños, niñas y adolescentes, que trate la promoción de derechos y la protección de estos, estableciendo una institucionalidad que logre abordar las diversas necesidades y demandas de este grupo de especial protección. “A ese respecto, insistimos en acelerar la tramitación de dicha ley que le permitirá al país contar con un marco que garantice, progresivamente, la protección integral de la infancia y adolescencia de manera de generar las condiciones suficientes para el ejercicio pleno de sus derechos.

Bustos destacó además que, “el INDH ha tenido un rol destacado en señalar su preocupación en cuanto a las vulneraciones de derecho que afectan a niños, niñas indígenas y migrantes, apelando a la urgencia de que el Estado adopte medidas que resguarden el bienestar físico, emocional y social, especialmente ante situaciones de
crisis humanitarias y conflictos sociales”, dijo.

Adolescentes de Aysén

Cabe señalar que como parte del seminario, Yolet Rain y Marla Gallardo, dos adolescentes de Coyhaique y Puerto Aysén, presentaron su opinión sobre lo que significa ser adolescente en la Región de Aysén, sus temores, preocupaciones y anhelos.