Con la creación del santuario de la naturaleza “Meullín- Puye”, el Plan Nacional de Protección de Humedales 2018-2022, impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente, supera las 220 mil hectáreas protegidas.

El Consejo de Ministros por la Sustentabilidad aprobó la creación del Santuario de la naturaleza Meullín- Puye, un área protegida de una superficie de casi 30 mil hectáreas, ubicada en la región de Aysén, la que permitirá proteger y conservar la biodiversidad en la cuenca del río Cuervo, junto con sus servicios ecosistémicos como el almacenamiento y provisión de agua y la retención de carbono.

“Esta iniciativa forma parte de una prioridad de Gobierno, anunciada oficialmente por nuestro Presidente junto a la Ministra del Medio Ambiente como parte del Plan Nacional de Protección de Humedales 2018 -2022, sin duda su concreción el día de hoy nos llena de alegría, por que además es un logro en conjunto con la ciudadanía que nos va a permitir conservar otro tesoro de nuestra Patagonia”, declaró la seremi del Medio Ambiente, Mónica Saldías.

El área comprende zonas cubiertas de bosque nativo adulto, de nieve y glaciares, además de lechos de ríos y numerosos cuerpos de agua. Entre ellos, destacan los lagos Yulton y Meullín, dando este último origen al río Cuervo, cuya desembocadura constituye una importante zona de alimentación y desove de algunas especies de peces nativos como el puye (Galaxias platei).

“El santuario de la naturaleza Meullín-Puye representa un gran valor como reserva de biodiversidad endémica de la Región de Aysén, que incluye una gran variedad de flora, fauna y hongos. Además, con su creación estamos superando las 220 mil hectáreas protegidas con el Plan Nacional de Protección de Humedales”, destacó la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt.

Cerca del 30% del área está cubierta por distintos tipos de humedales, lagos, mallines, ríos, esteros, y turberas, destacando las de Sphagnum magellanicum, de gran importancia económica, al ser utilizado como material vegetal para actividades como la horticultura, muros vegetales, carbón vegetal, material de embalaje y filtrador de aguas contaminadas por desechos humanos y tóxicos.

La priorización de esta área tiene su propuesta desde un componente ciudadano, representado en la Fundación Kreen, ONG dedicada a la conservación, investigación y educación ambiental y actual propietaria de los terrenos y que por tanto quedará a cargo de la administración del nuevo Santuario de la Naturaleza “estimamos que esto constituye un enorme esfuerzo de conservación a gran escala para la región, nos permitirá preservar y conservar ecosistemas que se encuentran intactos y con una muy baja intervención humana (…) y el primer paso para lograr esto es a través de la declaratoria de santuario”, valoró el director Ejecutivo de la Fundación Kreen, Carlos Mendoza, quien además destacó que para este significativo logro “nosotros trabajamos directamente con la comunidad local de Los Palos, recabando información específica de las inquietudes de la comunidad y para valorizar también los objetos de conservación de la zona”.

En el sector se ha registrado el 40% del total de especies descritas para la región de Aysén, destacando 11 especies de anfibios, 77 de aves y 20 de mamíferos. Se estima además que la riqueza de anfibios de la zona representa el 79% de la batracofauna regional, destacando el sapo rosado y la ranita de Darwin, ambos en estado de amenaza, al igual que otras especies que se encuentran en la zona como el carpintero negro, la becacina, el halcón peregrino, el pudú y el huillín.

En cuanto a la vegetación y flora, la formación que predomina en el área es el bosque nativo adulto denso, cubriendo aproximadamente el 47% de la superficie del santuario. En relación a la flora, se han registrado 330 especies, en su gran mayoría nativas, como también endémicas. También en la zona existe una gran diversidad especies de macrohongos, principalmente del reino Fungi.