La violencia y la resistencia política en dictadura tuvo ribetes de género importantes de relevar en buna nueva conmemoración del 11 de septiembre. Con respecto a la represión sufrida por mujeres, el informe Valech refiere que, de las 3.399 mujeres entrevistadas, más de la mitad estuvieron detenidas durante 1973. Casi todas dijeron haber sido objeto de violencia sexual sin distinción de edades y 316 dijeron haber sido violadas. La tortura sufrida por las mujeres menores de edad y por aquellas que se encontraban embarazadas subraya la brutalidad ejercida y la gravedad de las consecuencias que les han afectado. Con respecto a estas últimas, 229 mujeres fueron detenidas estando embarazadas y 11 de ellas dijeron haber sido violadas. Debido a las torturas sufridas, 20 abortaron y 15 tuvieron a sus hijos en presidio.

La resistencia política organizada por mujeres durante la dictadura se caracterizó por su valentía y creatividad, la llamada cueca sola o la agrupación de familiares de detenidos desaparecidos, ambas instancias lideradas por mujeres, madres, hijas y/o esposas, impactadas por la desaparición o pérdida de un ser querido, fue un fiel reflejo de aquello.

Hoy, nos detenemos para reconocer a la gran Ana González de Recabarren, a quién la dictadura le arrebató cuatro seres queridos, injusticia por la cual luchó hasta el último día de su vida; Sola Sierra Henríquez, esposa de un detenido desaparecido y primera presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Viviana Díaz Caro, hija de un exdirigente del Partido Comunista detenido y desaparecido, segunda presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Todas incansables defensoras de los Derechos Humanos durante y después de la dictadura.

En el contexto regional queremos destacar a Filomena del Carmen Vargas Millalonco, quien, estando casada, sufrió los vejámenes de la dictadura, con la detención y desaparición de su marido y con ello mantiene una lucha incansable por los DDHH involucrada en liderazgos comunitarios, político y de defensa del ecosistema.

Otra gran mujer es Gloria Hernández Aravena, quien destaca por su labor como activista por la paz y la memoria. En tiempos de dramática dictadura integra el colectivo anti tortura “Sebastián Acevedo” y, siendo cercana a la Iglesia Católica, humana y obrera, visibiliza y repudia, de forma pacífica, los vejámenes del régimen. Retornada la democracia y en su territorio, es reconocida por sus significativos aportes a la cultura local.

La actual presidenta de la agrupación de DD. HH de Coyhaique, María Erita Vera, ha dedicado su vida a la búsqueda de su desaparecido padre, Juan Vera Oyarzún dirigente de la CUT y el Partido Comunista de Coyhaique, así como a la reivindicación de los detenidos y desaparecidos de la región. María, fue impulsora de la ruta de la memoria de los DD.HH. en Coyhaique, trabajo que ha sido replicado y adaptado, incluso, por liceos de nuestra comuna.

Ninon Neira Vera, fue una de las valientes mujeres del comando del NO en Coyhaique y una de las presidentas de la agrupación de DD.HH. de esta ciudad. Ninon, ha dedicado su vida a la búsqueda de justicia y mantener viva la memoria, por medio de donaciones al museo de la memoria y los DD.HH., la organización de conversatorios y exposición de documentales en torno a la misma temática. Motivo por el cual, en el año 2017 en la exposición fotográfica “mujeres influyentes de Aysén” fue reconocida por su labor en la defensa de los DD.HH.

En esta fecha, como organización feminista de izquierda vinculada a educación, nos interesa aportar en la mantención de una memoria histórica que sepa valorar el enorme legado realizado por tremendas mujeres que, desde el dolor y la sensación de injusticia, removieron la conciencia de toda una generación de chilenos y chilenas, que supieron politizar el sufrimiento, ponerlo a disposición de todos y todas para que, como dice la canción, “nunca más en Chile la sangre hermana sea derramada”. Ellas que entregaron toda su existencia a la promoción y defensa de los Derechos Humanos merecen ser nombradas en nuestro currículum escolar.

Red Docente Feminista
REDOFEM Aysén