Los perros y gatos ya son participantes habituales de esta festividad, sin embargo, hay que tenerlos alejados de alimentos y actividades que les pueden perjudicar.

Durante Halloween los niños y niñas consumen golosinas, se disfrazan y decoran sus casas con espeluznantes adornos. Desde hace un tiempo, las mascotas no se han quedado fuera de esta celebración. Salen a pedir dulces con ellos e incluso los disfrazan, sin embargo, igual que en otras ocasiones de festejo, los perros y gatos corren riesgos al modificar su rutina y estar expuestos a alimentos que normalmente no hay en los hogares.

“Para pasar una jornada entretenida, pero segura junto a nuestros animales, el programa Mascota Protegida de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), elaboró una serie de recomendaciones que hay que tener en cuenta para ejercer una tenencia responsable de nuestros animales. Podemos celebrar con ellos, pero siempre teniendo en consideración su bienestar ”, dijo el subsecretario Juan Manuel Masferrer.

Según explicado el asesor del programa Mascota Protegida, el veterinario Sebastián Jiménez, existen alimentos tóxicos que no podemos dejar que nuestros perros y gatos consuman:

1.- Chocolates : poseer cacao y teobromina , un ingrediente tóxico cuando es ingerido por perros y gatos , puesto que ellos no logran metabolizarlo correctamente. Mientras más oscuro y puro el chocolate, mayor cantidad de teobromina tiene, por lo tanto, más peligroso. Este ingrediente incluso podría producir la muerte de la mascota.

Hay que tener en consideración que un animal intoxicado con chocolate puede presentar vómitos, diarrea, jadeos excesivos, convulsiones, hiperactividad, alteración de la frecuencia cardiaca, entre otros. Si presenta este tipo de síntomas hay que llevarlo con un médico veterinario.

2.- Caramelos, chicles y productos horneados : contienen un ingrediente que se utiliza para endulzar llamado Xilitol (alcohol de azúcar). Este producto puede provocar daño hepático en perros y gatos , dado que al ingerirlo, el organismo como respuesta libera insulina en exceso produciendo síntomas como vómitos, letargo, hasta la pérdida de coordinación.

Por otro lado, los azúcares y carbohidratos, pueden dañar de forma permanente la dentadura de nuestras mascotas, lo que genera dolor agudo y pérdida de piezas dentarias, más aún cuando no existe una rutina de limpieza dental.

Hay snacks especialmente hechos para perros y gatos, pero debe tenerse en consideración que deben usar como un complemento a la alimentación habitual y en ningún caso como un reemplazo.

3.- Golosinas altas en sodio : pueden generarles daño asociado a la subida de presión arterial e insuficiencias renales agudas.

Además, hay otras situaciones de riesgo para nuestros animales:

4.- Atención con los envoltorios: “Hay que tener ojo con los envoltorios de dulces. Pueden ser de material aluminizado, plástico o papel, los que se impregnan de olores y residuos. Éstos pueden ser confundidos como alimento por perros y ser ingeridos. Esta situación puede producir un daño al sistema digestivo, una obstrucción intestinal y / o torsiones intestinales, situaciones médicas graves y urgentes ”, expuso Sebastián Jiménez.

5.- Bromas y ruidos fuertes: “Es importante no realizar bromas a las mascotas, ya sea asustándolas con disfraces o con sonidos desconocidos, podrían sentirse amenazadas y tener un comportamiento agresivo o de sumisión en respuesta”, advirtió la coordinadora nacional de la Ley de Tenencia Responsable, Carolina Guerrero.

Durante las celebraciones de Halloween suelen producirse ruidos fuertes que provienen de las viviendas aledañas o de la calle, originados por música, cantos, gritos de niños, etc. Estos ruidos habituales, durante la noche, poner en extrema alerta a la mascota al punto de querer huir y escapar hacia la calle, o desorientarse y extraviarse. Por ello, es recomendable que las mascotas se encuentren en casa, tranquilas y acompañadas.

6.- Los disfraces: sabemos que los animales se ven tiernos con disfraces, pero estos les pueden generar estrés y sufrimiento innecesario. El disfraz de Halloween es para los humanos, pero en caso de colocarles alguna indumentaria, procura que sea por un breve lapso. La ropa no debe ser incómoda o invasiva, no debe dificultar la visión, ni debe privar al animal de acicalarse o de manifestar un comportamiento propio de su especie.