En términos generales existe irregularidad cuando una persona, pese a ocupar materialmente un sitio o terreno, no es legalmente dueña del mismo, por no contar con una inscripción de dominio que permita acreditar tal calidad.

En nuestro país, para adquirir un bien raíz particular y llegar a ser dueño, lo usual – y correcto – es que dos personas celebren un contrato de compraventa ante un Notario, en el que el vendedor se obliga a entregar el todo o parte del inmueble al comprador a cambio de un precio determinado. Con posterioridad a la celebración del contrato, lo normal es que el comprador concurra al Conservador de Bienes Raíces competente a fin de inscribir el inmueble a su nombre, proceso que finalmente termina con la obtención de una “inscripción de dominio” a su favor, único documento que le permitirá acreditar el dominio sobre el mismo.

La irregularidad se genera, entonces, cuando entre dos personas existe la intención de transferirse un bien raíz mediante compraventa, pero éstas no siguen el procedimiento descrito anteriormente. Así, en la práctica, pese a que el comprador efectivamente paga un precio y recibe materialmente un terreno por parte del vendedor, no puede obtener una inscripción de dominio a su favor y, consiguientemente, tampoco puede transformarse en dueño. Los ejemplos más comunes de esta situación se producen cuando la compraventa se efectúa sin la intervención de un Notario, cuando se utiliza una simple promesa de compraventa o cuando la intención es transferir solo una parte del inmueble, pero previamente no se ha efectuado una subdivisión ajustada a la Ley.

El resultado es que existen muchas personas que pese a ser poseedores materiales de un terreno, esto es, construyen y desarrollan normalmente su vida en su interior, “jurídicamente” no son propietarios.

¿Cómo el ministerio de Bienes Nacionales contribuye en la solución de este problema?

A través de la aplicación de un procedimiento excepcional contemplado en el D.L. Nº2.695/79, el Ministerio de Bienes Nacionales cuenta con la facultad legal para regularizar la situación del poseedor material irregular de un bien raíz particular, para que finalmente obtenga una inscripción de dominio a su favor. Este procedimiento fue creado para dar solución a problemas históricos de irregularidad y tiene lugar siempre y cuando no se vulneren las normas urbanísticas.

Para acceder a este procedimiento el postulante debe, ante todo, ejercer una posesión material pacífica, continúa y exclusiva, durante un período mínimo de 5 años a la fecha de ingreso de la postulación al Ministerio de Bienes Nacionales, sin perjuicio del resto de los requisitos contemplados en la Ley.

Para obtener mayor información y atendido el actual contexto sanitario, sugerimos contactarse al correo consulta11@mbienes.cl, al teléfono 67- 2576704 o en nuestra página web www.bienesnacionales.cl.