Esta Resolución es consistente con los dos pronunciamientos anteriores del Servicio de Evaluación Ambiental, tanto con la consulta de pertinencia del 2019 que hizo la empresa, como con el pronunciamiento de octubre de este año, ante la solicitud de invalidación presentada por un grupo de vecinos, indicando que, dada las características del proyecto, éste no califica para ingresar al SEIA, confirmando que no existe elusión ni incumplimiento de alguna otra normativa ambiental.

Tras un exhaustivo análisis de más de 8 meses, la Superintendencia del Medioambiente (SMA) se pronunció ante la denuncia que interpuso en marzo de este año, un grupo de vecinos de Puerto Guadal, confirmando que no existió elusión por parte del titular en cuanto a no haber sometido a evaluación de impacto ambiental el proyecto Rehabilitación de Mini Central Hidroeléctrica de Pasada Los Maquis, y que tampoco se cumplen los requisitos para una paralización de las obras (daño inminente al medioambiente o salud de las personas). La resolución recoge, también, el compromiso de EDELAYSEN con la cascada Los Maquis, en cuanto a no afectar el atractivo natural, manteniendo un caudal escénico, no afectando el objeto de protección de la ZOIT Chelenko, además de desarrollar y fortalecer el atractivo turístico, mejorando las actuales condiciones de acceso al lugar.

Para el gerente del proyecto, Alejandro Gómez, “la cantidad y detalle de información solicitada en su proceso de revisión, que incluyó además una exhaustiva fiscalización en terreno y consulta a otros servicios, da cuenta de la rigurosidad del análisis realizado por la Superintendencia, que se suma a lo señalado en ambas resoluciones previas del SEA, en cuanto a que las obras y actividades de nuestro proyecto no califican en ninguna de las especificaciones ni tipologías que se exigen a los proyectos para que ingresen al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental”.

El ejecutivo agrega que “esta resolución de la SMA no sólo confirma que no se cumple alguna de las causales de ingreso al SEIA, concluyendo que el proyecto no es susceptible de afectar el objeto de protección de la ZOIT Chelenko, sino que además indica que, luego de la revisión de una serie de antecedentes, no se pudo verificar el incumplimiento de alguna otra normativa ambiental, lo que demuestra nuestro compromiso con el entorno durante el desarrollo del proyecto”.

La resolución del SMA de Aysén indica, además, que la envergadura del proyecto y sus impactos estarán acotados a la fase de construcción; verificando que el proyecto “no considera la alteración permanente del flujo ni la topografía del conjunto de pozones y cascadas, por lo que la afectación directa y permanente al cuerpo de agua estará en una zona ya intervenida, donde se ubica la antigua bocatoma existente que no supera los 4 m² de área húmeda a intervenir”. Respecto de la magnitud del proyecto, la autoridad también destaca que, finalizada las obras, el impacto visual será similar a la situación preexistente, ya que se mantienen las mismas tuberías de presión de la antigua mini central, y una nueva sala de máquina en el mismo lugar de la anterior.

Asimismo, la SMA confirma que, según un pronunciamiento de CONAF presentado por consulta del títular en este procedimiento, la intervención de 4 ejemplares aislados de coigüe no requería autorización especial. A pesar de ello, el proyecto considera plantación de especies nativas juveniles, a fin agregar valor paisajístico al sector de casa de máquinas.

La SMA verificó en terreno las obras realizadas en el sector bocatoma, donde se constató que los escarpes en el sector alto fueron realizados por maquinaria tipo oruga con martillo hidráulico, cuya precisión permitió resguardar el sector de bocatoma. De este modo, la empresa no tuvo necesidad de hacer uso de explosivos, para lo cual tuvo que habilitar una huella existente, de modo que la maquinaria ascendiera a la zona de trabajo. En este sentido, la SMA hace presente el compromiso de la empresa para que, cuando culminen las obras, se incorpore una capa vegetal en la huella habilitada.

Cabe destacar que la SMA concluye archivar la denuncia por considerar que el proyecto “Rehabilitación de Mini Central Hidroeléctrica de Pasada Los Maquis”, no incumple normativa ambiental alguna y porque no es posible sostener la hipótesis de elusión de ingreso al SEIA. Para establecer las conclusiones, en el marco de la investigación llevada a cabo por la SMA, este organismo realizó una fiscalización a la obra, solicitó información al titular, utilizó imágenes satelitales del área donde se emplaza el proyecto, y realizó consulta a otros servicios como SERNATUR, analizando jurídicamente los antecedentes en función de los requerimientos.

Proyecto PRIORIZA el caudal del Salto El Maqui

Tal como lo indica y destaca la Resolución de la SMA, este proyecto prioriza un caudal escénico para la cascada El Maqui y sus pozones, ya que la rehabilitación de la bocatoma existente considera una apertura inferior en el muro, ubicada a una cota más baja que la captura de agua para las turbinas, que permite que pasen como mínimo 366 litros/segundo hacia el salto y los pozones en forma prioritaria. La mayor parte del año pasará hacia la cascada y pozones, un caudal mucho mayor, y en los meses de escasez hídrica, donde el caudal sea menor al caudal escénico, las turbinas no operarán; así, todo el caudal pasará directamente hacia el salto y sus pozones a través de la apertura de la bocatoma (la cual, por diseño, es permanente y no se puede cerrar con medidas operacionales).

En agosto de este año, el Servicio de Evaluación Ambiental de la región de Aysén ratificó lo establecido en la RE Nº334 (otorgada el 12 de agosto de 2019), respecto de que el Proyecto de Rehabilitación de la Mini Central Hidroeléctrica de Pasada Los Maquis de Edelaysen, no requiere ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).

Además, cabe recordar que este proyecto suspendió voluntariamente sus operaciones en marzo de este año, y postergó su reinicio en junio, en consideración a lo solicitado por la comunidad de Puerto Guadal por la pandemia que afectaba al país, solicitud fundada en la percepción de riesgo que visualizaba la población por el ingreso de decenas de trabajadores provenientes desde otras regiones, en un período peak de contagios a nivel nacional.