Durante tres décadas el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, desde su creación por el Gobierno de Chile un 03 de enero de 1991 a través de la Ley N° 19.023, ha cumplido la misión para lo que fue creado que es generar políticas públicas para promover y lograr la igualdad de derechos de las mujeres, fortalecer sus autonomías – física, económica y política-; y para prevenir, erradicar y sancionar todo tipo de violencia contra la diversidad de mujeres.

Un balance del quehacer institucional efectuó la Directora Regional de SernamEG, Elizabeth Gutiérrez Eggers, precisando que “en estos 30 años ha habido un avance real con hitos muy fundamentales en materia de derechos, uno de ellos ocurrió el año 1994 con la promulgación de la primera Ley de Violencia Intrafamiliar que la reconoció como una problemática sociocultural a resolver por el Estado; hecho que marca el inicio de un trabajo que se extiende hasta hoy en la eliminación de cualquier tipo de manifestación de violencia contra las mujeres. Asimismo, para avanzar a una sociedad igualitaria que no discrimine a sus miembros y que se le reconozca en igual dignidad es otra de las tareas cumplidas con la Ley de Filiación el año 1994, la que estableció la igualdad de las hijas e hijos nacidos dentro y fuera del matrimonio”.

Respecto al acceso a la educación, el año 2000 se promulgó la Ley N°19.688 que estableció el derecho de las estudiantes embarazadas para acceder a establecimientos educacionales. En materia laboral, el año 1998 gracias a la Ley N°19.591 se prohíbe condicionar la contratación de mujeres, su permanencia y/o promoción por estar embarazadas. Luego, el 2007 con la Ley N°20.166 se establece el derecho de las madres trabajadoras a amamantar a sus hijas/os aun cuando no exista sala cuna.

En tanto, el año 2011 se modifican las normas sobre Protección a la Maternidad (post natal de 6 meses) e incorpora el Permiso Postnatal Parental con la Ley N°20.345.

VIOLENCIA DE GÉNERO

Elizabeth Gutiérrez Eggers ahondó en torno a algunos de los avances hacia la eliminación de la Violencia contra las Mujeres, “teniendo cuenta que desde un principio fue un tema relevante en nuestro quehacer, el año 2000 a partir de los Centros de Información de los Derechos de la Mujer, CIDEM, fueron creados los Centros de la Mujer, centrándose en atender a quienes viven violencia de pareja”, manifestó.

El año 2005 fue promulgada la Ley N°20.066, la que a diferencia de su predecesora ya no se centró en una mirada terapéutica de esta problemática sociocultural; sino que estableció una respuesta más represiva con la introducción de la figura legal de maltrato habitual. Cinco años después con la Ley N°20.480 se modifica el Código Penal y la Ley N°20.066 sobre Violencia Intrafamiliar, estableciendo la figura legal de Femicidio, lo que posibilitó el aumento de las penas aplicables de este delito y las normas de parricidio.

“La Violencia de Género es un fenómeno complejo que se produce tanto en el ámbito público como privado. En este sentido, es importante mencionar que la Ley Gabriela que se promulgó el año pasado modificó la tipificación de femicidio, incorporando aumentos significativos de las penas y ampliando su definición a casos de homicidio por causas de género; y al Femicidio en casos de relaciones de pareja sin convivencia”, manifestó la Directora Regional de SernamEG.

BALANCE DEL AÑO 2020

Para afrontar el impacto del COVID–19, el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, implementó el año pasado un plan de contingencia que involucró – entre otras acciones estratégicas- digitalizar todos sus programas. En el caso de la Unidad de Violencia contra las Mujeres se debió reorganizar el trabajo para efectuar todas las atenciones de manera remota.

La autoridad regional destacó que en total 264 mujeres accedieron a la intervención psicosocial en los centros de la mujer, de esta cifra 143 ingresaron el año pasado y otras 121 usuarias continuaron su proceso de atención iniciado el año 2019; en tanto, 114 ingresaron a los dispositivos por primera vez. “Estas cifras dan cuenta que ellas continúan confiando en los equipos que están dispuestos para atenderlas, por lo que quiero destacar su compromiso, ya que debieron adaptarse a la nueva realidad que nos impuso la pandemia”. Respecto a su impacto en las atenciones, Elizabeth Gutiérrez Eggers, precisó que “teniendo en cuenta que las condiciones para las personas que viven violencia en su espacio doméstico se agudizaron producto de la obligación a permanecer en casa para evitar infectarse con el Covid-19, se tomaron en cuenta todas estas variables antes de determinar el egreso de las mujeres”.

Respecto a las mujeres que recibieron Orientación e Información en los centros de la mujer durante el año 2020, éstas aumentaron en un 41% en comparación con el año 2019. Así, el número de este tipo de atenciones realizadas durante el 2020 fue de 430 mujeres, 289 en Coyhaique y 141 en Puerto Aysén, en comparación con las 305 del año 2019.

El año pasado, el Programa en Prevención de Violencia contra las Mujeres, que se ejecuta en las comunas de Aysén y Coyhaique vía convenio con los municipios, permitió la capacitación de 384 personas entre monitoras/es comunitarias/os y agentes preventivos; asimismo, otras 672 fueron sensibilizadas sobre esta problemática sociocultural. Por su parte, las mesas intersectoriales que abordan esta temática en ambos territorios organizaron diversas actividades, entre las que destacan la conferencia virtual sobre la Ley Gabriela denominada “Haz clic, antes de que te pase a ti”, organizada en conjunto con el Centro de la Mujer Naa Alveré en la comuna de Aysén.

AUTONOMÍA ECONÓMICA

Las brechas de acceso y oportunidades, que presentan las mujeres en el ámbito del trabajo a nivel regional, se vinculan entre otros aspectos al uso del tiempo y responsabilidades del cuidado de otros, ya sean menores, adultos mayores o personas con necesidades especiales; lo que dificulta la permanencia y continuidad en el trabajo asalariado de las mujeres, así como en los negocios o emprendimientos, en el caso del trabajo por cuenta propia. En esa línea, SernamEG desarrolló dos modelos programáticos que proporcionan a las participantes apoyos transversales para que alcancen y/o mantengan su autonomía económica, se trata del Programa “Mujeres Jefas de Hogar” que benefició a 90 mujeres en la comuna de Aysén, mientras que otras 28 mujeres participaron en el Programa “Mujer Emprende” de Puerto Cisnes, Coyhaique, Puerto Aysén, Cerro Castillo y Puerto Ibáñez.

“Quiero destacar el tremendo esfuerzo desplegado por las encargadas regionales de estos programas; así como de los equipos comunales, ya que significó un trabajo colaborativo para poder suplir las brechas digitales que pudimos detectar en muchas de las participantes de estos modelos programáticos. Esta labor requirió un acompañamiento permanente en el tiempo y la creación de estrategias innovadoras para apoyar a las mujeres, ya que estamos conscientes que son ellas las que efectivamente están en desventaja frente a los hombres por las brechas de género ya existentes, las que se han agudizado y profundizado por esta pandemia”, dijo la Directora Regional de SernamEG.

El desconocimiento de los derechos provoca la ausencia del ejercicio de estos, por ello el Programa “Mujer, Sexualidad y Maternidad”- en convenio con la Municipalidad de Coyhaique- posibilitó la entrega de herramientas para el empoderamiento y el fortalecimiento de la autonomía física de mujeres y jóvenes. En total, fueron 317 personas las que participaron en los talleres que se focalizan en jóvenes de 14 a 19 años; embarazadas y madres adolescentes de 14 a 19 años; y mujeres de 20 años y más. Otra de sus líneas corresponde a atenciones personalizadas que beneficiaron a 150 personas. Respecto a las jornadas de prevención que también contempla este modelo programático permitió la participación de 232 personas.

Finalmente, la Directora Regional del SernamEG, Elizabeth Gutiérrez Eggers, agradeció el trabajo llevado a cabo por el equipo completo de la dirección regional, así como también de los equipos comunales de los diferentes programas del Servicio instalados a nivel regional, vía convenio con los municipios de Aysén, Coyhaique y Chile Chico “todo lo que hemos conseguido fue posible gracias a su entrega y dedicación por las mujeres de la región de Aysén, por lo que renovamos nuestro compromiso para el presente año que será igual de desafiante como lo fue este 2020”.