Escrita por: Daniel Díaz Viñarta, Coordinador Causa Acción Climática, Evopoli Región de Aysén

Mirando hacia adelante los nuevos desafíos que nacen desde la pandemia, hacia el mundo, me pregunto: ¿cuál es la urgencia de construir regulaciones y políticas que garanticen justicia ambiental? «Habitar un ambiente saludable es una necesidad básica humana», dicen algunos, se cumple?.
Los expertos detectan algunos problemas sustanciales, como la contaminación, la depredación de los ecosistemas naturales, el abuso del agua y una mala planificación territorial, por nombrar algunos, son problemas generados por políticas ambientalistas que no han logrado estar a la altura de lo que se necesita realmente para generar reales cambios en las personas.
Uno de los aspectos de mayor vinculación entre medio ambiente y salud es la desigualdad en la distribución espacial y social, tanto de las fuentes contaminantes como de la exposición hacia las personas. Una vez más, la ciudadanía es vulnerable física y socialmente?. En este sentido, la justicia ambiental se convierte en una manifestación de reivindicación legal, de derechos humanos y de atributos de carácter social, económico, laboral y de desarrollo humano necesarios a considerar en nuestro futuro cercano.
A pesar de que se han implementado diferentes estrategias, la contaminación es un problema que ha ido en aumento por múltiples factores que ya se saben. Otro de los grandes problemas se relaciona con la depredación de los ecosistemas naturales, alterando la relación entre las especies que los habitan y el vínculo con el humano. Esta reducción o alteración del hábitat, ha provocado extinciones y que algunos animales hayan iniciado contactos más directos con el ser humano.
Por todo ello, las decisiones en materia de políticas públicas deben proporcionar una protección primaria del ecosistema, enfocada en prevenir y reducir al máximo las exposiciones ambientales nocivas, con un enfoque de sustentabilidad. La experiencia internacional muestra la importancia de tomar decisiones políticas basadas en experiencia sumadas a la evidencia.
Cambiemos esto, todos podemos la excelencia no es un don es un habito.