Escrita Dr. Jaime Zamarin Cirujano digestivo-bariátrico y Coordinador de Telemedicina del Hospital Regional Coyhaique.

Las grandes crisis que ha enfrentado la humanidad han generado dolor, incertidumbre y miedo, pero no se puede desconocer que además, han sido un motor para el desarrollo de nuevas ideas y cambios, que a la postre han generado un impacto positivo en nuestras vidas. Toda nueva crisis trae de la mano nuevas oportunidades.

La Telemedicina fue una de las áreas que capitalizó, para su desarrollo, la crisis que ha generado el Coronavirus.

El sistema de salud se ha reconvertido casi por completo a la atención de los pacientes COVID y se ha limitado al máximo las prestaciones presenciales en salud de todo tipo, desde la atención ambulatoria hasta las grandes cirugías electivas, generando un enorme atochamiento en el acceso a salud, tanto en ambiente público como privado, pero pavimentando el camino para la explosión de la atención remota vía telemática.

En este sentido el Hospital Regional Coyhaique tuvo ventaja con respecto a otros Hospitales, porque cuenta desde hace años con una Unidad de Telemedicina, que posee un equipo técnico-administrativo consolidado, plataformas informáticas instaladas y un sistema de red entre la Atención primaria y los especialistas del Hospital que permite un acceso expedito a dichas prestaciones.

Se trabaja bajo la modalidad Sincrónica (en tiempo real) y se vincula, mediante una videoconferencia, al paciente con el médico especialista del Hospital Regional Coyhaique, a través de un intermediario que es el médico de atención primaria, que presenta el caso y

puede realizar las acciones que el especialista solicite. De esa manera el paciente, acompañado por el médico tratante de atención primaria, accede a una hora con el especialista sin tener que salir de su localidad, lo que en esta región es determinante.

Previo a la Pandemia la Unidad de Telemedicina contaba con 9 especialidades. Hoy, a casi un año y medio, cuenta con 17 especialidades: Medicina Interna, Pediatría, Ginecoobstetricia, Cirugía, Traumatología, Urología, Neurocirugía, Cirugía Infantil, Nefrología, Reumatología, Neurología Adulto, Neurología Infantil, Geriatría, Cuidados Paliativos, Anestesiología, Cirugía Digestiva y Dermatología. Siendo esta última la más demandada, lo que se combina con un alto grado de resolutividad a través de la plataforma.

El crecimiento de la Unidad de Telemedicina ha permitido realizar 2150 atenciones desde el inicio de la Pandemia, lo que ciertamente ha sido un alivio para el sistema de salud, pero más importante aún, ha permitido a muchas personas a acceder a una atención oportuna, ya sea de diagnóstico o de control.

A pesar de este optimismo, no podemos desconocer que la Telemedicina tiene limitaciones. Muchas veces el examen físico del especialista no puede ser reemplazado por el que realiza otro médico y ciertamente el vínculo entre médico y paciente puede verse afectado cuando el nexo se realiza a través de una pantalla, porque ni aun con toda la tecnología se puede reemplazar un saludo de manos cordial, la empatía reflejada en ayuda a subir o bajar de una camilla, ni la intimidad y confianza que se crea en base a la lectura recíproca de pequeños gestos imperceptibles en una videoconferencia.

El desarrollo experimentado gracias a la Pandemia, nos propone nuevos desafíos para lo que queda del 2021 y en adelante, como la implementación de nuevas tecnologías que nos permitan aumentar nuestra cartera de prestaciones y así también poder llegar a contar con una plataforma que pueda vincular al paciente con el especialista sin intermediarios, incluso desde su casa.